La propuesta de Ronix en Argentina busca diferenciarse no sólo por las características de sus herramientas. Desde Ixnova plantean un modelo comercial orientado a proteger el canal, sostener precios que permitan trabajar al comercio y acompañar cada venta con servicio técnico y posventa propios.
Hay una escena que cualquier ferretero conoce.
Un cliente entra al local, consulta por una herramienta, escucha el precio y, antes de decidir, saca el teléfono. Busca el mismo producto en Internet y compara.
Cuando el precio online está por debajo del mostrador, el negocio se vuelve difícil. El comercio pierde margen, capacidad de negociación y, muchas veces, hasta la posibilidad de cerrar la venta.
Ese es uno de los puntos sobre los que Ixnova busca construir el desarrollo de Ronix en el mercado argentino.
Proteger el precio para proteger el canal
Desde la empresa explican que su estrategia comercial apunta a cuidar al intermediario y evitar una competencia permanente entre la marca, los distribuidores y las ferreterías.
El objetivo, aseguran, no es ingresar en una guerra de precios dentro de los segmentos más económicos del mercado.
Aunque Ronix tiene presencia en plataformas online, la política de precios busca evitar que el consumidor encuentre allí el producto a valores que terminen compitiendo directamente contra el comercio.
“Tratamos de cuidar al intermediario y al cliente mayorista”, explicaron desde Ixnova durante una conversación con Mundo Ferretero.
La premisa es sencilla: si el ferretero no encuentra rentabilidad en una marca, difícilmente tenga motivos para recomendarla, exhibirla o incorporarla en profundidad dentro de su negocio.
Una herramienta también tiene que dejar margen
El mercado argentino de herramientas presenta hoy una oferta muy amplia, especialmente en los segmentos de entrada.
Pero competir solamente por precio puede generar una dinámica cada vez más difícil para la ferretería.
Por eso, desde Ixnova sostienen que existe una oportunidad para trabajar productos de una gama superior, donde el comercio pueda vender no sólo precio, sino también prestaciones, calidad, respaldo y servicio.
Para el ferretero, la ecuación cambia.
Ya no se trata únicamente de encontrar “la máquina más barata”, sino de disponer de una propuesta que permita justificar un valor mayor y, al mismo tiempo, conservar un margen comercial razonable.
En ese posicionamiento busca instalarse Ronix.
Competir por producto y no sólo por precio
La estrategia comercial está vinculada también con la construcción de las herramientas.
Desde Ixnova remarcan que determinadas diferencias no siempre son visibles a simple vista, pero pueden tener incidencia directa sobre la vida útil y el comportamiento del producto.
Durante la presentación mencionaron, por ejemplo, la utilización de materiales reforzados en componentes de algunas herramientas, como PA66 con fibra de vidrio, en lugar de plásticos convencionales.
También señalaron diferencias en componentes sometidos a temperatura, como los sistemas de ventilación utilizados en máquinas que necesitan disipar calor.
Otro punto destacado es el de las baterías.
Desde la empresa sostienen que la capacidad real de una batería debe corresponderse con las especificaciones declaradas, ya que una menor capacidad termina impactando directamente sobre la autonomía de trabajo de la herramienta.
Son detalles técnicos que pueden resultar difíciles de mostrar en una góndola, pero que se vuelven importantes cuando el producto comienza a trabajar todos los días.
La venta no termina en el mostrador
Otro de los pilares de la propuesta es el servicio posventa.
Ixnova cuenta con estructura propia para atender reparaciones y garantías, con taller y laboratorio técnico.
Para la ferretería, esto representa un punto especialmente sensible.
Cuando aparece una falla, el cliente normalmente vuelve al comercio donde realizó la compra. Y si detrás de esa venta no existe una estructura capaz de responder, el problema termina recayendo sobre el ferretero.
La propuesta de Ixnova es reducir esa incertidumbre.
“El servicio posventa es directamente nuestro. Lo resolvemos nosotros”, explicaron desde la compañía.
Ese respaldo permite que la ferretería pueda recomendar un producto sabiendo que existe una estructura detrás de la marca para acompañar la venta.
Una línea amplia para el mostrador
Ronix cuenta además con un catálogo extenso que combina herramientas eléctricas, herramientas a batería, herramientas manuales y diferentes accesorios y soluciones complementarias.
La amplitud de línea permite que el comerciante no tenga que pensar la marca únicamente como una máquina puntual.
Puede convertirse en una familia de productos dentro del negocio.
Y eso abre otra posibilidad comercial: cuando el cliente ya conoce una batería, una plataforma o una marca, aparecen oportunidades de venta cruzada y ampliación del ticket.
Para una ferretería, construir familias de producto también facilita la exhibición, la recomendación y la fidelización.
El desafío: vender valor
En un mercado donde el consumidor puede comparar precios en segundos, el ferretero necesita cada vez más argumentos para defender una venta.
Precio seguirá siendo importante.
Pero ya no alcanza.
Disponibilidad, calidad del producto, margen, garantía, servicio técnico, variedad y política comercial pasan a formar parte de la misma decisión.
La apuesta de Ixnova con Ronix apunta justamente a ese escenario: desarrollar una marca que pueda crecer junto al canal y no a costa de él.
Porque incorporar una nueva línea a una ferretería no debería significar solamente sumar productos a una estantería.
También debería significar sumar margen, respaldo y argumentos para vender.
Descubre más desde Revista Mundo Ferretero
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
