Herramientas, construcción, sanitarios, gas, climatización y múltiples familias de productos forman parte de la propuesta de Lekons. Un modelo que le permite al ferretero concentrar compras y encontrar nuevas oportunidades de venta dentro de un mismo proveedor.
Ampliar el surtido de una ferretería puede generar nuevas ventas, pero también sumar complejidad.
Cada categoría nueva suele implicar proveedores diferentes, condiciones comerciales particulares, mínimos de compra, entregas, cuentas corrientes y más tiempo dedicado a la gestión.
En ese contexto, los distribuidores capaces de reunir distintas familias de productos dentro de una misma propuesta adquieren un valor especial para el comercio.
Lekons desarrolla justamente ese modelo. Desde Córdoba, la empresa trabaja con un catálogo que combina productos para ferretería, herramientas, instalaciones y construcción, entre otros rubros.
Un catálogo que va más allá de la herramienta
La ferretería actual recibe clientes con necesidades cada vez más diversas.
Quien entra buscando una herramienta puede necesitar también un accesorio, un producto para instalación, una solución para agua, gas, climatización o mantenimiento.
Por eso, ampliar categorías de manera inteligente puede convertirse en una forma de incrementar el ticket y evitar que el cliente tenga que completar la compra en otro comercio.
Dentro de la oferta de Lekons aparecen herramientas manuales y eléctricas, accesorios para pintura, agua caliente, climatización y otros rubros complementarios.
La lógica es clara: ofrecer al ferretero una propuesta amplia que le permita trabajar distintas familias de productos sin depender de un proveedor diferente para cada una.
Concentrar compras también genera eficiencia
El atractivo de un distribuidor multiproducto no pasa solamente por la cantidad de referencias disponibles.
También está en la posibilidad de concentrar compras.
Una misma operación puede permitir al ferretero reponer varias categorías, reduciendo parte de la complejidad administrativa que implica trabajar con una gran cantidad de proveedores.
Para una ferretería pequeña o mediana esto puede ser especialmente importante.
En muchos comercios, el mismo dueño que atiende el mostrador también compra, administra, controla stock y coordina entregas. Cada proceso que pueda simplificarse libera tiempo para vender y gestionar mejor el negocio.
La eficiencia operativa también termina siendo parte de la rentabilidad.
Ampliar el surtido sin llenar el local
Tener acceso a cientos de productos no significa necesariamente incorporar todos.
El desafío está en seleccionar aquellos que tienen sentido para el tipo de cliente que atiende cada ferretería.
Una ferretería fuerte en herramientas puede incorporar determinados productos para instalaciones.
Otra orientada a plomería puede sumar herramientas específicas.
Un comercio cercano a zonas industriales puede profundizar categorías destinadas a mantenimiento profesional.
El valor de un proveedor amplio está precisamente en permitir esa selección sin tener que construir una relación comercial distinta para cada nueva familia.
El profesional, un cliente que vuelve
Otra oportunidad aparece en los productos destinados a instaladores y profesionales.
Plomeros, gasistas, constructores, técnicos y personal de mantenimiento realizan compras recurrentes.
Para la ferretería, captar ese cliente puede resultar especialmente valioso porque no se trata de una compra aislada. Si encuentra disponibilidad, atención y variedad, puede transformar al comercio en su punto habitual de abastecimiento.
Por eso, ampliar el surtido pensando en el profesional puede cambiar la dinámica del negocio.
Ya no se trata solamente de venderle un producto al consumidor ocasional, sino de convertirse en un lugar de abastecimiento habitual para quien trabaja todos los días con esas soluciones.
Más categorías, más oportunidades en el mostrador
En una ferretería, muchas ventas no terminan en un único producto.
Una reparación, una obra o una instalación suele necesitar varios componentes.
Por eso, cada categoría complementaria puede abrir una segunda o tercera venta dentro de la misma operación.
Una herramienta puede llevar un accesorio.
Un trabajo de plomería puede requerir conexiones, flexibles o grifería.
Una instalación puede demandar productos adicionales que el cliente preferirá resolver en el mismo lugar.
Ahí aparece una de las principales ventajas de trabajar con un proveedor multiproducto: la posibilidad de construir una oferta más completa alrededor de necesidades concretas.
Vender más al cliente que ya entra
Muchas veces el crecimiento de una ferretería se piensa solamente en términos de conseguir más clientes.
Pero existe otra alternativa: resolver más necesidades del cliente que ya está entrando al local.
Ese enfoque puede ser especialmente interesante porque aprovecha una relación comercial que ya existe.
Si el cliente encuentra variedad, disponibilidad y soluciones complementarias, aumentan las posibilidades de incrementar el ticket y también de lograr que vuelva.
Herramientas, sanitarios, climatización, pintura, agua caliente y productos para instalaciones pueden parecer categorías diferentes, pero muchas veces forman parte de una misma obra o del trabajo de un mismo profesional.
La oportunidad está en detectar cuáles tienen sentido para cada comercio.
Y una propuesta multiproducto como la de Lekons permite justamente eso: utilizar un mismo proveedor para ampliar gradualmente el surtido, explorar nuevas categorías y transformar cada visita al mostrador en una oportunidad de venta más amplia.
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